Director General: Julio Alberto Rubio Pérez

EL CEFERESO 3 DE MATAMOROS UNA CÁRCEL DE ALTA SEGURIDAD DESPOBLADA CONVERTIDA EN BASURERO…

Oscar TreviñoJr. - 6 enero, 2021

Al Centro Federal de Readaptación Social, Cefereso 3 Noreste en Matamoros, Tamaulipas, durante […]

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Al Centro Federal de Readaptación Social, Cefereso 3 Noreste en Matamoros, Tamaulipas, durante la gestión de los presidentes Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, se invirtieron más de mil 800 millones de pesos y después de cuatro años de abandono, Andrés Manuel López Obrador mejor encerró la corrupción.

El Cefereso 3 Noreste, se ubica en el kilómetros 13.4, al oriente de Matamoros, con 230 mil metros cuadrados de tierra, de los cuales 27 mil 900 componían las instalaciones y el resto se utilizaba como área de seguridad, donde Vicente Fox invirtió 56 millones con 900 mil pesos para su construcción.

Considerado como una fortaleza al inaugurarse el 29 de junio de 2000, los primeros internos en el Cefereso 3, penal de máxima seguridad, fueron los miembros del crimen organizado de Tamaulipas y un pez gordo: Miguel Ángel Caro Quintero.

Miguel Ángel y su hermano Rafael Caro traficaron más de 100 toneladas de mariguana durante cuatro años consecutivos a Estados Unidos de Norteamérica, lo que les generó una ganancia de más de 100 millones dólares que recibieron en México antes que lo capturaran, sentenciándolo a 17 años de prisión, pero en el Cefereso cumplió 2, antes de extraditarlo a la prisión de Victorville, California.

El Cefereso 3, alojó figuras del crimen organizado como los extraditados a Estados Unidos de Norteamérica, Jesús Zambada García, El Rey y Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, hermano e hijo del capo Ismael El Mayo Zambada, que sigue activo.

El entonces tercer visitador general de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Antonio Bernal Guerrero, en septiembre 1 de septiembre de 2004 en el Cefereso 3 le dieron con la puerta en la narices, cuando atendería varias quejas de internos, por eso denunció con el entonces Secretario de Gobernación, el recalcitrante panista, Santiago Creel Mirada.

Ningún medio de comunicación local, nacional e internacional, tuvo acceso al Cefereso; a dos kilómetros de distancia desde la carretera, los guaridas abordaban los vehículos de las visitas, los detectaban de la torre vigía y pocos choferes tuvieron éxito con familia para ver a los internos.

Por eso fue curioso que en enero de 2005, a dos kilómetros y medio de distancia del Cefereso 3, encontraran los cuerpos de dos hombres en el asiento delantero de una camioneta y cuatro más apilados en los asientos traseros, pero todos con las manos esposadas, ojos vendados, tenían la cara amoratada, piernas, brazos con huellas de golpes, quemaduras de cigarro, heridas de bala en cara y pecho, con el tiro de gracia.

De la averiguación (ahora carpeta de investigación) AP/PGR/TAMPS/MAT-III/10/05, las víctimas portaban su gafete de identificación: Isidro del Valle Pérez, técnico en electrónica; Adolfo Zapata Cera, oficial en prevención; Francisco Zavala y Guadalupe Medrano Rodríguez, los dos choferes; Juan Carlos Tinajero Rivera, responsable del Grupo de Sistema y jefe de unidad de Prevención y Marco Antonio Vargas Ávalos, comandante de grupo y propietario de la camioneta, todos empleados del Cefereso 3.

Alejandro Quintero, comisionado de la Policía Federal Preventiva, informó a los periodistas en el lugar de los hechos, mientras desde el Cefereso 3 vigilaban con telescopios y una patrulla con custodios se arrimó discretamente, que las víctimas fueron asesinadas en otro lugar y abandonadas allí.

También estuvo detenido Héctor Cerezo, tratado injustamente como terrorista en la Ciudad de México, sentenciado junto con su hermano Antonio porque supuestamente estallaron tres bombas en las sucursales de Banamex el 13 de agosto de 2001.

Ambos fueron internados en el penal de La Palma (hoy Altiplano), acusados de pertenecer a las Fuerzas Revolucionarias Armadas del Pueblo (FRAP), pero sentenciados a 7 años y medio por delincuencia organizada, posesión de armas, cartuchos y explosivos.

Héctor ingreso al Cefereso 3 de 2005 a 2006 y regresado al Altiplano con su hermano de cumplió su injusta sentencia.

Pero en ese septiembre de ese 2005 el tercer visitador de la CNDH, José Antonio Bernal, murió al desplomarse el helicóptero en que viajaba por trabajo, causalmente fue el que se quejó contra las autoridades del Cefereso 3.

En la gestión del panista Presidente Felipe Calderón, con asesoría de Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública, decidieron remodelaciones en el Penal del Altiplano en el Estado de México, Occidente de Jalisco, Noreste de Nayarit y Cefereso 3 de Matamoros.

El entonces Secretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont Urueta, anunció que se invertirían 777 millones de pesos, pero nunca dijo específicamente cuánto estaba destinado para el Cefereso 3, trabajos que finalizarían en 2017, ¡cuándo ya ni estaría en el puesto!

Por información periodística a nivel nacional, se sabía que los detenidos de las autodefensas de Michoacán, antes que lo encabezara José Manuel Mireles Valverde (qepd), llegaban a la prisión de máxima seguridad, enseguida las huestes de Nemesio Oseguera Valencia, del cartel jalisciense Nueva Generación, ligado con los del Pacifico y luego Los Caballeros Templarios.

En Matamoros, empezaron las primeras tarascadas del Presidente Enrique Peña Nieto cuando en el proyecto de presupuesto de egresos de la federación 2014, en los programas y proyectos de inversión otra vez salió a relucir el penal del Altiplano, Jalisco, Nayarit y Cefereso 3 para invertirle 722 millones de pesos con 469 mil pesos, en la construcción de 3 cuarteles para 400 elementos de la Policía Federal y 200 custodios, en una superficie de construcción de 9 mil 831 metros cada uno ¡y otra vez nada!

A principios de enero de 2015, Rolando Angulo Meza, El 80, jefe de plaza del cartel del Pacífico que comanda Archivaldo El Chapito Guzmán Salazar, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán y socio de Ismael El Mayo Zambada, fue internado en el Cefereso 3, pero un ratito.

En diciembre de ese año, la Policía Federal desalojó 871 internos del Cefereso 3 donde según la nueva visitadora Ruth Villanueva Castilleja de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, se registraron 198 enfrentamientos de los que nunca se supo en los medios locales, ni nacionales. El reclusorio llegó a tener mil 168 presos, cuando su capacidad era de 856.

En el acuerdo de la suspensión temporal de operaciones del Cefereso 3, que entró en operación en 2016, el entonces Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en el Diario Oficial de la Federación, redactó que el personal se va temporalmente a otros reclusorios federales, hasta el tiempo en que se ejecuten los trabajos y concluyan con la operación.

Pero entonces entró la administración morenista de Andrés Manuel López Obrador y sin que se diera cuenta ya estaban disponibles 244 millones de pesos con el número de clave 1604D000001, dentro del Programa y Proyectos de Inversión 2017, otra vez a los Ceferesos del Altiplano, Jalisco, Nayarit y Matamoros –que tenía un año abandonado-.
Pero sucede, que a la empresa constructora Meda Solutions S.A.P.I. de CV, le pagaron en 2018, 21 millones 21 mil pesos por la remodelación de los módulos V y VI del edificio de dormitorios B del Cefereso 3 Noreste, trabajos que supuestamente se hicieron del 25 de enero al 17 de septiembre de 2018, pero que ni se pueden ver porque está cerrado y abandonado.

Ahora resulta que el dueño de Meda, es el panista Eduardo Lorenzo Martínez Arcila, actual diputado local por Quintana Roo, el que se embolsó los más de 21 millones de pesos con la clave de identificación:
OADPRS/DG A/DOPIP/O/ AD/006/2017 y 01/18, pagados por el Fideicomiso para la plataforma de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento de Seguridad Pública y de Aeronaves (FIPIMESPA), del que nadie en Matamoros sabe qué es eso.

Se hizo la investigación ordenada por el Presidente Andrés Manuel, porque el dígito 01/18 se refiere a un convenio modificado, donde arrojó que se pasó por alto un análisis de mercado, de la cual se desprende que Meda, era la mejor opción para Tamaulipas en el Cefereso 3.

Únicamente se proporcionó una nota de la Subdirección de la Dirección General de Administración, de la Dirección de área Responsable Obra Pública, de Infraestructura Penitenciaria de OADPRS (Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social), que presentó una investigación en CompraNet sobre cuatro contratistas adjudicados para obras similares, de lo que se hizo solo una cotización directa a Meda, sin evaluar a más empresas.

En noviembre de 2017 Director General de Administración del OADPRS notificó a Meda la adjudicación del contrato que aumentó a 38 millones, 741 mil pesos, pero se formalizó el 25 de enero de 2018 y el anticipo 6 meses después, eso retrasó la obra y supuestamente concluyó el 9 de diciembre de ese mismo año, pero en Matamoros, nunca se vio un albañil.

Casualmente los inspectores de investigación de obra, jamás se vieron con el contratista del Cefereso 3, porque estaba ausente de Matamoros al residir en Quintana Roo, Eduardo Lorenzo Martínez, pero entregaron un oficio que el 28 de febrero de 2019, revisaron los trabajos físicos y todo estaba bien.

El 29 de marzo de 2019 formalizaron entre el residente de obra del OADPRS y el superintendente de Meda el acta de entrega-recepción, pero se “extravió” donde consta el finiquito de los trabajos, según los auditores de Morena Esperanza Arely Fragoso Gómez y Alfonso García Fernández.

En ese 2019, por poco y le meten gol a Andrés Manuel, puesto que con el número de clave 1604D000001, estaban programados 241 millones de pesos para el mantenimiento, adecuación y rehabilitación de los reclusorios Altiplano, Jalisco, Nayarit y Cefereso 3, de allí salió su frase: ¡no tienen llenadera!

También en 2019, estaban programados para la ampliación del Cefereso 3, sin gente, 56 millones de pesos del proyecto gubernamental con el número 1604D000005, por eso Andrés Manuel optó por decir: “como diga mi dedito”.

Así, Ricardo Mejía Berdeja, Subsecretario de Seguridad Pública, firmando en suplencia por ausencia de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana publicó el cierre definitivo del Cefereso 3 Noreste en el Diario Oficial de la Federación en diciembre de 2020, pero… ¡tenía 5 años cerrado!:

Enseguida se lee:

“Las personas privadas de la libertad que alberga el Cefereso 3 Noreste serán trasladadas a otros reclusorios que determine el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, respetando en todo momento sus derechos humanos.” ¡oiga, ni hay presos!

El dinero etiquetado lo cambiaron a otras cuentas del PRIAN, del que nadie sabe, nadie supo, por eso el Cefereso 3 está sin gente, ojalá en las encuestas pregunten a Fox, Calderón y Peña dónde quedaron los millones y a Morena, por qué le echó tierra al asunto.

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