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DE CAUSAS NATURALES SE LE MURIERON DOS BEBÉS A ARACELI, AHORA QUE LUCECITA SU HIJA OLVIDADA, FALLECIÓ DE LO MISMO EN FARO DE AMOR, ACUSA A LOS DIRECTIVOS DE NEGLIGENCIA…

Oscar TreviñoJr. - 5 abril, 2021

La vida de Diana Araceli Saucedo Piñeiro ha sido un calvario: sus bebés Emmanuel, así como Eloy de dos y un mes de edad, fallecieron a su cuidado de causa natural, pero años después, su hijita Luz Daniela García Saucedo, Lucecita, a la que encargó por tres años en la casa hogar Faro de Amor murió de la misma manera, acusa de negligencia a los encargados.

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La vida de Diana Araceli Saucedo Piñeiro ha sido un calvario: sus bebés Emmanuel, así como Eloy de dos y un mes de edad, fallecieron a su cuidado de causa natural, pero años después, su hijita Luz Daniela García Saucedo, Lucecita, a la que encargó por tres años en la casa hogar Faro de Amor murió de la misma manera, acusa de negligencia a los encargados.

En la Procuraduría de las Niñas, Niños y Adolescentes del DIF-Matamoros, existe un expediente de estudio psicológico, donde declararon a Araceli, madre de Emmanuel, Eloy y Lucecita, No Apta para atender hijos.

Guadalupe Bernal Castillo, Lupito, Agente del Ministerio Público de Procedimiento Penal Acusatorio adscrito a la Unidad General de investigación 3 en Matamoros, perdió la calma, molesto contra Araceli, por pedir la intervención de los medios de comunicación, la ayuda en las redes sociales, le integrará una carpeta de investigación por denunciar un delito a su juicio, inexistente.

Sin embargo Lupito, abrió otra carpeta de investigación en torno al caso de Lucecita por la presión de los medios de comunicación, dijo Araceli, que ya tiene testigos, porque sospecha que Lucecita presentaba lesiones en su cuerpecito, que probablemente le provocaron la muerte.

La presión de las redes sociales fue tan intensa, que 15 infantes incluyendo un joven de 17 años, tuvieron miedo, se quedaron en Faro de Amor, con sus globos blancos, que al momento de sepultarla los lanzarían al cielo, para avisarle a Diosito que recibiera a Lucecita con besos, con cariñitos, que en el mundo terrenal su mamá le negó, antes y después del Covid-19.

El caso de Lucecita impacta a Mariana Gómez de Cabeza de Vaca, presidenta del DIF-Tamaulipas, porque es la única que autoriza la apertura de casas asistenciales en los 43 municipios del Estado, sin supervisión de perfiles del personal que atiende, sin conocimiento físico de instalaciones, sin vigilar que los menores de acogida reciban malos tratos.

La trágica historia de Araceli y su entonces esposo Daniel Arturo García Flores, se desarrolla en el barrio de Puerto Cozumel 209 en el Fraccionamiento Puerto Rico, cuando procrearon a su primer hijo llamado Chuy.

Después nació Lucecita, que a los dos años y medio de edad comenzó a tener sus primeros episodios de convulsiones, que sus padres Araceli y Daniel Arturo calificaban de berrinchuda, eran para llamar la atención, porque a Emmanuel lo trajo la cigüeña.

Pero a los dos meses y medio de edad, Emmanuel se quedó dormido y jamás despertó, momento presenciados por Lucecita, que al estar apegado a su hermanito, tuvo otra crisis; Araceli siguió pensando que se debía al deceso, porque ella como sus familiares, estaban consternados por el luto.

Con el paso del tiempo llegó Eloy a quien le detectaron un soplo en el corazón y también falleció, así la pequeña Lucecita de convulsiones esporádicas, pronto se hicieron más frecuentes, por eso Araceli la llevó al Seguro Social.

En el IMSS le practicaron un electroencefalograma, otras pruebas, que al decir de Araceli nunca le detectaron autismo y epilepsia, así que sin saber, obligaba a Lucecita a conviviera con los niños de su edad y se comportara como cualquier infante.

Poco después de otra crisis, los médicos del Seguro Social a los que Araceli identifica como la doctora Sol y el doctor Castañeda, fueron los que se percataron del estado de salud de Lucecita. Allí mismo una trabajadora social –cuyo nombre ni recuerda-, le dijo que buscara ayuda.

Sucede que en esas fechas, Araceli llevaba dos meses de embarazo de su hijita Kendra y por cuestiones de carácter estaba a disgusto con su esposo Daniel Arturo, estaban por divorciarse.

Cuenta Araceli, que a Lucecita le daban constantes convulsiones, así que con lluvia, con frío, vivía cerca del mercadito Treviño Zapata y a pie trasladaba, cargando a la pequeñita al Seguro Social, pero en esos días y noches, se quedaba en la banqueta por la calle Diagonal, cuando le era difícil trasladarla en brazos y que muchos automovilistas les prestaba ayuda.

Luego, Araceli conoció a Roosevelt Eloy Garza, un trailero que la apoyaba económicamente y que se convirtió en su pareja, pero las batallas de llevar y traer a Lucecita al Seguro Social, decidió con su exesposo Daniel Arturo, buscarle una casa hogar donde la atendieran mejor.

Y es que Araceli narra, que el embarazo de Kendra era de alto riesgo y le estaba resultando problemático cargar a Lucecita, que en ese entonces tenía cinco años de edad, por eso acudió al DIF- Matamoros para le recomendaran una casa de asistencia social.

Pero sucede que desde el 2017, en la Procuraduría de la Defensa de las Niñas, Niños y Adolescentes (DIF-Tamaulipas, la panista presidenta Mariana Gómez, excluyó la protección de a la mujer y la familia), Araceli ya tenía antecedentes negativos.

La actual Procuradora Judith Janeth Rueda Fuentes (PRI-Morena), dijo que Lucecita, en ese 2017, se desaparecía de su casa, había problemas de atención infantil, por eso la ingresaron en la casa hogar Niño Matamorense del DIF- Matamoros, en la colonia Portes Gil, para aplicar una correctivo a sus padres Araceli y a Daniel Arturo.

El 25 de marzo de ese 2017, el entonces Procurador del DIF, el empanizado Gilberto García Garza –según documentos a cargo de la licenciada Janeth-, inició el expediente y antecedentes al ingresar a la menor a casa hogar, en tanto Lucecita llena de piojos, liendres, con costras de mugre, le hicieron las valoraciones del caso:

“A la señora le practicaron unos test y de esa evaluación psicológica, arrojó que Diana Araceli Saucedo No estaba Apta para atender a su hija y menores de edad”.

Si bien no había malos tratos, se evidenció su falta de apego maternal, cuyo contenido de las pruebas psicológicas son confidenciales, pero el papá Daniel Arturo si reunía todos los requisitos de protección y apoyo infantil, por eso fue que Lucecita quedó bajo su custodia, pero allí mismo se plantearon dos opciones.

Daniel Arturo, que ya tenía a Zoemi Medina, como su pareja, velaría por Lucecita o buscaban un familiar que se quedara al cuidado, o localizar un centro de asistencia social, que cumpliera con el perfil que la pequeñita necesitaba.

Decidió el entonces Procurador del DIF, Gilberto García Garza, reunir a Patricia Mayte Núñez Reséndiz, apoderada legal y directora de Faro de Amor AC, ubicada en el kilómetro 11 de la carretera Lauro Villar, más dos kilómetros hacia el interior del ejido El Tecolote junto con Daniel Arturo y Araceli.

Acordaron que ingresaría Lucecita, una vez que visitaron la casa de asistencia social, cuya acta en Matamoros nadie se dio cuenta, pues el trámite se envió al DIF-Tamaulipas por el empanizado Gilberto García Garza.

Nunca, Faro de Amor fue supervisado desde que se autorizó su apertura, incluso la nueva Procuradora del DIF, Judith Janeth, piensa que tal vez hizo una visita de cortesía en 2020 sin recordar la fecha.

La presidenta del DIF-Tamaulipas, Mariana Gómez de Cabeza de Vaca, tiene impedidos a todos los directivos de los sistemas de desarrollo integral de los 43 municipios del Estado, que supervisen los centros de asistencia social, pero tampoco su personal lo hace.

Por eso, solo se sabe que el 22 de mayo de 2018, Daniel Arturo y Araceli, se presentaron en Faro de Amor, donde hicieron los trámites para que recibiera el tratamiento, firman los documentos y aprovechando el amor que tenía Lucecita por los caballos, la dejaron que los acariciara en el patio de la institución para que se distrajera.

Allí aprovecharon Daniel Arturo y Araceli, para huir de casa hogar Faro de Amor, dejando a Lucecita con su cariño por los dos caballos, sin escuchar llantos, ni una despedida, ni un beso en la mejilla, ni siquiera una caricia a su pelo, ya libre de piojos y liendres.

Se encargaría del cuidado la coordinadora Martha Parra de Ponce, identificada por los niños como nana, que su último trabajo fue secretaria en una óptica, pero que tiene gran amor por los niños y sabía de los antecedes médicos de Lucecita.

A pesar de que Faro de Amor AC, incumplía con los requisitos para atender casos de autismo, DIF-Tamaulipas, autorizó a través de Gilberto García Garza, del DIF-Matamoros, que Lucecita fuera internada con anuencia de su papá Daniel Arturo que gozaba de la custodia, teniendo como testigo a Araceli, su madre, sin saber que en el Periódico Oficial de Tamaulipas, publicado el 28 de agosto de 2013 redacta:

“Faro de Amor, proporciona en forma gratuita, casa, vestido, alimentación, educación escolar básica y media básica, asistencia médica, psicológica a niños de ambos sexos de entre los seis y doce años de edad, quienes podrán permanecer en la casa hogar hasta cumplir los dieciocho años, siempre y cuando no tengan padres o bien que teniéndolos, estos se encuentren recluidos en algún centro de readaptación social, o en alguna situación extraordinaria temporal o permanente, por la cual no tengan posibilidades, proporcionar a dichos menores la atención y cuidados necesarios; apegándose a los programas y proyectos para tal efecto implemente el sistema para el desarrollo integral de la familia”.
Tramitó Faro de Amor y obtuvo ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, permiso número 28000983, expediente 200428000931, folio 71031855, el Siete de Mayo de 2004 para constituirse como Asociación Civil.

Toda la sociedad de Matamoros, desconocía que fue constituida legalmente Faro de Amor el 8 de julio de 2004, con escritura pública 1559 por el Notario Público prieto Federico Fernández, actual jefe de Catastro en el municipio.

Pero Daniel Arturo, Araceli y Lucecita, desconocían que el Coordinador de Centros de Asistencia, Rehabilitación y Educación Especial, del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Tamaulipas, doctor Federico Torre Anaya – cirujano plástico sobrino del exgobernador Egidio Torre Cantú-, resolvió:

“Se otorga el reconocimiento como Centro Asistencial a la Asociación a Faro de Amor, A.C., a efecto de que funcione como Centro Asistencial en la modalidad de Casa hogar para Menores de seis a dieciocho años, con domicilio en Hamburgo No.21 del fraccionamiento Río”.

Sin embargo, es desconocido por qué razón Faro de Amor AC, cambió por Faro de Amor de Matamoros AC, incluso el domicilio, por los rumbos del ejido El Tecolote.

Allí entrevistamos a la directora Patricia Mayté Núñez sobre el caso de Lucecita, solo a la entrada, porque las medidas de Covid-19 se restringieron las visitas y de entrada dijo que desde el 2010 abrieron al público –contradictorio con el acta descrita-.

Se supo de la existencia de Faro de Amor, porque la entonces panista Presidenta del DIF-Matamoros, Verónica Salazar Vázquez, el 22 de diciembre de 2013, pidió una cooperación voluntaria para ayudar a esa casa hogar.

En ese entonces Verito, cortó el listón de la colecta navideña de la casa hogar Faro de Amor, para reunir fondos beneficiando a 16 menores que se encontraban albergados, allí dijo en su discurso rodeada de fotógrafos:

“Faro de Amor es una asociación civil que provee de hogar, vestimenta, alimento, educación básica y media a niños, el boteo se hará en la plaza principal, por lo que se invita a la población matamorense a apoyar esta noble causa” –en ningún momento Verito dijo autismo, pero otorgó verbalmente la certeza de un confiable centro de asistencia social-.

Tensa, Patricia, relató que Lucecita estaba en cuarto de primaria según su nivel de autismo –pero desconoce los espectros y niveles-, era una niña alegre, al hablar sonreía, todos los días saludaba, sobre todo a los adultos.

Para darnos una idea de cómo era Lucecita, los empleados que acompañaron a Patricia en su conversación confiaron entristecidos:

-Cuando llegaba con la leche, Lucecita, me recibía a la entrada gritando con su vocecita “ya llegó el goldo con la leshe, goldo, buenos días…”

-Yo le respondía, anda ve a avisarle a los demás niños, que vamos a desayunar –dice El Gordo que prefirió ocultar su nombre y a punto del llanto-.

Y es que Lucecita, llegó a Faro de Amor a los seis años de edad, era la que les avisaba a todos la hora de comer, era la primera que se lavaba las manos, detrás de ella el resto de los infantes, esperando su turno, para tomar su lugar en el comedor:

“Usted cree qué no íbamos a querer a Lucecita –pregunta Patricia y se responde-, era un angelito, a todos nos duele su fallecimiento.

Conocía Patricia los antecedentes médicos de Lucecita que era hiperactiva, sufría de convulsiones, autismo, ingresó el 22 de mayo de 2018, cuyos padres biológicos Daniel Arturo y Araceli la entregaron, porque ambos se negaron a cuidarla y protegerla, argumentando miles de pretextos familiares.

Lucecita se encariñó con Martha Parra, la veía como su mamá, porque la cuidaba, la atendía, estaba al pendiente de ella, cuando enfermaba se desvelaba, cuando la pequeñita tenía calentura le untaba vicks, le contaba cuentos.

El amor de Lucecita se tradujo en decirle a su nana, Tita, de Marthita y esa palabra se extendió a Patricia, a las pocas mujeres que le ponían atención, porque Tita, tal vez le recordaba el amor de Martha Parra, el que por ser autista, le negó su mamá Araceli.

Por eso cuando le preguntamos a Patricia, de qué murió Lucecita recuerda:

“Murió de una crisis convulsiva, no tengo el lenguaje que usan los médicos, pero la auscultó la doctora Rocío Cárdenas, sé que murió en base a su padecimiento, por la explicación de la doctora”.

-¿Me enseña el acta de defunción?

-No la tengo a la mano, se la llevó el personal de la Fiscalía de Justicia para obtener una copia certificada y no me la han traído.

-¿Ustedes tenían la Patria Potestad de Lucecita?

-No señor, el papá de Lucecita, Daniel Arturo tenía la custodia legal, la coordinadora Martha Parra, se hacía cargo de atenderla, como a los otros 14 niños y un jovencito, tampoco ella tenía custodia.

En Faro de Amor, es una asociación civil, cuya presidenta del consejo es Liner Fleimer, que reside en Estados Unidos de Norteamérica, Patricia Hernández y Patricia Mayté, como apoderada legal y directora:

-¿Cuándo murió Lucecita?

-El 22 de marzo por la mañana…

-Araceli, la mamá de Lucita dice que ustedes no le avisaron y que se negan a que viera el cuerpecito en la funeraria.

-Nosotros le llamamos por teléfono a la doctora Rocío Cárdenas, al papá que tenía la custodia de Lucecita, Daniel Arturo y luego a las autoridades.

Pero Araceli después del parto de Kendra le dio su amor, le tomaba video con lentecitos negros, participaban en los cumpleaños, un pastelito, en las fiestas infantiles se vidertían, mientras allá en Faro de Amor, Lucecita, jugaba con muñecas usadas, con la ropita de siempre, pero con el cariño de sus compañeritos y de la gente que la atendía.

Cuenta Patricia que la doctora Rocío Cárdenas llamó a la Procuraduría de Justicia por teléfono celular para ver si a Lucecita la enviaban al Servicio Médico Forense, pero recibió como respuesta que redactara el acta de defunción y ordenara el servicio fúnebre.

Aquí surge la confusión: tenía la custodia temporal Faro de Amor sobre Lucecita porque la atendían, como un permiso, porque la custodia oficial era de su papá Daniel Arturo, de allí que junto con Araceli podían visitar a la niña, porque firmaron un documento de autorización para visitas.

-¿Cuándo podían visitarla?

-De martes a sábado en el horario que ambos quisieran…

-¿Cuántas veces vino Araceli de 2018 a 2021, madre de Lucecita?

-Hay un diario de visitas de todos los padres que vienen, firman horario de entrada y salida, no recuerdo…

-¿Araceli vino a ver a Lucecita, 20 veces, 100 veces, 500 veces en tres años?

-Le mentiría, solo puedo definirlo como esporádicamente antes del Covid-19 y ya con las medidas de la pandemia, una vez por video conferencia.
Los primeros días Araceli acudía una vez a la semana a visitar a Lucecita a casa hogar, pero cesaron por el embarazo de Kendra, niña de tez blanca que nació “normal”, todo el amor y cuidado se volcó hacia ella, con regalitos, paseos, en tanto Lucecita, se conformaba con Tita, su nana y la compañía de sus amiguitos de infortunio, allá en el olvidado Faro de Amor.

-Araceli dice que le vio hematomas y huellas de violencia en cuerpecito de Lucecita en Capillas San Joaquín ¿qué opina?

-Desconozco –responde sin dudar Patricia-.

-¿Tal vez Lucecita se golpeó al caer o pelear con los niños?

-Ella (Lucecita), sufría de convulsiones, la protegíamos con un casco para evitar que se lastimara, porque con nosotros tomaba medicamento, la cuidábamos, había mejorado mucho de su condición que cuando llegó…

-Un casco como de futbol americano?

-No, un casco que los que usan los de Tae Kwon Do, tenía varios, es que no les gustaban los mordía –sonríe entristecida-, era la mejor manera de que no se lastimara, gracias a los que nos apoyan, con la bendición de Dios, seguiremos adelante.

-¿Si Daniel Arturo quisiera llevarse a Lucecita de Amor podría hacerlo?

-Sí… recuerdo que le avisamos a Daniel Arturo que si el 24 de diciembre y el 31 querían llevarse a Lucecita para Navidad y Año Nuevo podían hacerlo, pero antes de reingresar, por el Covid-19, tenía que hacer un test de prueba de respaldo, pero…ni él, ni Araceli vinieron por ella. Lucecita se la pasó aquí con el personal.

En enero, Daniel Arturo visitó a Lucecita y así de lejecitos se saludaron, se desearon Feliz Año Nuevo 2021 y le entregó una muñequita de regalo, en tanto Araceli en su casa, abría los brillantes regalos con la sonrisa de Kendra, a la que llenaba de besos y agradecía a Dios por su invaluable tesoro.

-¿Araceli dice que una semana antes que falleciera Lucecita la vio por video llamada?

-Así es, tenía mucho que no lo hacía –dicen con mirada perdida Patricia-.

-¿Quién pagó los gastos funerales?

-Nosotros, los que nos dan donativos y apoyan incondicionalmente a la casa hogar. Aquí trabajamos 8 mujeres y dos hombres

-¿Se consideran culpables del fallecimiento de Lucecita?

-No, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, le dimos cariño, vestido, alimentación, pañales, Lucecita los usaba, no le faltó nada Gracias a Dios… hasta a nosotros nos duele, era nuestra pequeña como todos los demás, era: nuestra Lucecita.

Formalmente quedó Patricia de enviarnos el acta de defunción que hizo la doctora Rocío Cárdenas, pero ha pasado más de una semana y nada…

Cuando fuimos a la casa de Lucecita para hablar con su mamá Araceli, allí en su barrio de Puerto Cozumel 209, había salido, regresamos otro día, pero tampoco tuvimos suerte, así que tocamos sin respuesta tres puertas de tres casas marcadas con el mismo número y nada.

Sin saberlo, hicimos recordar aquella vieja imagen de la llegada del personal del DIF-Matamoros al barrio de Puerto Cozumel, porque así fue cuando se llevaron a Lucecita, desaseada, con liendres y piojos.

Vimos el patio de la casa de Araceli, donde había una caja de cartón con al menos un 24 de cerveza Lite vacía, pensando de buena fe, tal vez recolectaron las latas de aluminio para su posterior venta.

Horas después que regresamos, Araceli nos recibió molesta, argumentando que abríamos las puertas de las casas preguntando por ella, respondimos que solo tocamos para ver si alguien sabía la hora de su llegada.

“Es que los niños se asustaron y me decían ya mami, deja eso, porque los del DIF nos van a llevar” –pero nunca comentó que a Lucecita, así fueron por ella-:

-Cómo era Lucecita?

Lucecita era una niña llena de amor, noble, muy alegre, que a todo mundo miraba y ella luego luego corría a abrazar –las lágrimas brotaron de inmediato- es una niña que trasmitía mucho amor, mucho amor que dar.

Las lágrimas desaparecieron cuando le preguntamos, ¿dicen que Lucecita murió por causas naturales?

-En la casa hogar no nos ha querido decir nada, no nos dan la cara a nosotros como familia, la médico que autorizó, ella fue la que dijo, puso en el acta de defunción causas naturales, causas cerebrales, no sé qué, qué tanto -.

-Sino entendió los términos médicos, hubiera pedido que se lo aclararan –le comentó el reportero-.

-No quieren decir.

Cuando le preguntamos sobre sus bebitos Emmanuel y Eloy que fallecieron bajo su cuidado, Araceli se sorprendió:

“Es que nadie sabía eso…¿quién le dijo?”

A raíz de que Araceli estaba embarazada de Kendra, vinieron las discusiones con su pareja Daniel Arturo –ella dice que por incompatibilidad de caracteres-, porque estaba deprimida por el fallecimiento de Emmanuel:

“Daniel Arturo me pelea la custodia de los niños, me hacen estudios en el DIF-Matamoros y me declaran No Apta, por eso le dan la custodia. Es que, yo no quería volver a presenciar caso igual, Lucecita vio a Emmanuel cuando murió, por eso decidí la Casa Hogar”.

Sin estar segura, Araceli afirma que Martha Elda Parra, se puso a disposición a Lucecita como su nana, y que al parecer Patricia Núñez Reséndiz es la directora de Faro de Amor:

-¿Cuándo entregó con su expareja Daniel Arturo, Lucecita lloró?

-Nunca, fue a ver a los caballos y aprovechamos para irnos, es que nos dijeron que si lo presenciaba (la despedida), la dañaríamos más. Mi exesposo tenía la custodia, le dimos los números de teléfono de casa y celular, los que yo tenía de Faro de Amor se me perdieron, por eso no la llamaba, pero ellos si podían llamarme a la casa”.

El 21 de marzo publicó en su Facebook, Un domingo en Familia, una imagen donde aparecía su ex otra pareja, el trailero Roosevelt Eloy Garza, Aracely y su hijita “normalita” Kendra. Todo felices, pero al otro día le notifican de la muerte de Lucecita en Faro de Amor y en las redes sociales se la acabaron.

“Han estado quitándome fotos de mi Facebook, ya tengo un rato que estuve con mi pareja (Roosevelt Eloy Garza), a la gente no le importa. Además ¡fue sorpresiva la muerte de Lucecita!, Roosvelt, llegó a tener comunicación con la niña.

El lunes 22 de marzo, Daniel Arturo, llama por teléfono a su exesposa Araceli, para darle la fatal noticia, pero ella se encontraba a unas casas de su barrio, trabajando al cuidado de una señora de la tercera edad.

La llamada la recibió su hermana Selene que quedó en shock, presa del llanto, le dijo a su hermano Omar, que corriera a llamar a Araceli, porque algo había pasado con Lucecita, por eso ella llegó a su casa a toda prisa:

-¿Qué pasó Selene?

-Lucecita –apenas podía hablar por su llanto-.

-¿Está internada, se golpeó o qué? –insistía Araceli-.

-¡Es que se murió!

Cuenta Araceli que se le fueron las fuerzas, quiso caerse, porque ella pensaba que Lucecita estaba internada por alguna caída, o que se había lastimado, pero nada grave:

“Es que no podía ser cierto, yo a mi niña hicimos todo lo posible porque estuviera bien. En Faro de Amor, los directivos se lavan las manos, exigiendo un buen de documentos, que el libro de visitas muchas veces se nos olvidó firmarlo, que nosotros nunca nos preocupamos, que nunca nos hicimos cargo, que no teníamos tiempo, … nunca ha sido así”.

Araceli cuenta que la doctora Rocío Cárdenas dictaminó muerte natural de Lucecita, desglosa bronco aspiración, falta de oxígeno, pero ella como su familia siguen sin entender: aparentemente no hay violencia –expresa-:

“No vimos el cuerpo de la niña, a mi suegro, Jesús Alberto García Escamilla, si lo dejaron ver, pero solo la carita, porque tenía una sábana”.

-¿Quién pidió que la -embalsamaran?

-Por órdenes de doctora Cárdenas.

-¿Qué le pidió al Fiscal?
-La autopsia de ley, lo que corresponde desde el martes que la enterramos, pero el fiscal Guadalupe Bernal me asegura que no hay delito que perseguir

-¿Cuál es su duda?

-Yo abro el féretro, es que la gente me empezó a sembrar dudas y me decían: yo que tu reviso, porque nunca me permitieron entrar a la capilla a verla. Cuando alguien muere te piden un cambió de ropa, porque son hijos de uno y los puede vestir, pero no me lo permitieron. Es más, Zoemi Medina, la esposa de mi exesposo Daniel Arturo quería que la enterráramos de blanco, pero no dejaron.

Carlos García Ávila, administrador general de Funerales San Joaquín, explica que Faro de Amor solicitó los servicios fúnebres de Lucecita, solo traían 6 mil pesos de los 11 mil que costaba el paquete básico, con un ataúd pequeño de madera.

“Por ser un caso sensible quedó en ese costo, pero cuando llegó Araceli a Capillas San Joaquín, donde velaban a Lucecita y exigió que a su hija no la iban a enterrar en un ataúd de madera, ella quería de metal, así que le cumplimos, pero en uno de adulto y sin costo porque no había infantiles”:

-Durante la preparación del cuerpecito de Lucecita, ¿sus empleados detectaron hematomas, moretones, le reportaron golpes?, se le preguntó a Carlos García.

-Nosotros no vimos nada de eso, ni los empleados nos comentaron. Hubo una situación, los familiares hicieron unos comentarios, pero hay un certificado médico y se hizo el trámite de inhumación, servir a la gente con un corazón agradecido, estamos para una despedida con dignidad.

¿A usted, los familiares, le comentaron que Lucecita tenía hematomas?

-Todos está en las manos de Dios. Yo les dije, si consideran inadecuado, vayan con el Ministerio Púbico, recuerdo que las que hicieron los comentarios de duda, eran Selene y Claudia, hermanas de Araceli y la abuelita de Lucecita, pero no recuerdo el nombre.

De nueva cuenta al preguntarle por Roosvelt, Araceli dice que separaron por cuestiones de caracteres, pero tampoco dijo que Eloy, bebé fallecido de un mes de edad, era hijo de ambos.

El 23 de marzo, a Araceli le mandó llamar Lupito, incluso fue en un vehículo de la Policía Ministerial del Estado, donde le dijo que siempre si iba a recibir la denuncia por presiones de los medios de comunicación, pero también, le integraría una carpeta de investigación por un delito donde no lo hay.

Según Araceli, le dijo el fiscal Lupito, que proporcionar fotografías de Lucecita sin vida en las redes sociales, manipulándolas, era un delito y agrega:

“El DIF muchos lo conocen que te apoya, que es lo mejor para el Estado, que te van a ayudar y a la mera hora, se lavan las manos. Al DIF-Matamoros, no me puedo presentar, si me voy a alterar, es sentimiento y coraje que les traigo.

¿A ver por qué hay hombres en casa hogar Faro de Amor, si eran puras mujeres? –se pregunta-.

Ricardo Osiris González, coordinador de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia en Matamoros, asegura que el fiscal Guadalupe Bernal, Lupito en ningún momento los comisionó para un dictamen en el caso de Lucecita: “es todo lo que puedo decir”.

Este breve diálogo es importante, porque Araceli insiste en que un equis médico legista, hizo un informe al Fiscal basado en la fe de cuerpo de la doctora Rocío Cárdenas:

¿Por qué acusa a los directivos de Faro de Amor?

Araceli responde con rencor reflejado:

“Por maltrato, pienso que la haigan (hayan) golpeado, hasta a lo mejor la violaron, son muchas cosas en el cuerpecito de Lucecita, desgarros. En Capillas San Joaquín, en el féretro, le levantamos el vestidito, tenía un montón de moretones en su panza, en la entrepierna, como si hubieran forzado para abrirla…en la pancita, había puntos donde le hicieron eso, la pancita morada, como si alguien le amarró las muñecas de sus manitas”.

-¿En las redes sociales hablan de su tatuaje?

-Si, la gente juzga que si tengo tatuajes como éste de la rosa y no tenía dinero para darle de comer a Lucecita y yo alimentadita y toda tatuada, sin saber que los hacen con máquinas hechizas a 50 pesos.

-¿Qué sigue?

-Las carpetas de investigaciones, el 29 de marzo llevaré testigos que han presenciado los hechos. La Casa Hogar se quiere lavar las manos, porque no sepamos de qué murió la niña, querían cremarla, pero mi suegro les dijo que estaban mal, hay muchas cosas que hacen mal.

-Si están tan mal ¿por qué llevó a Lucecita?

-Nadie quiso hablar, que estaba mal.

-¿Y Daniel Arturo, el papá de Lucecita?

-Él (el que tenía la custodia de Lucecita), está conforme con su familia, ellos son cristianos, ni va a ser mi testigo, sino Roosevelt que ya lo convencí.

Intentamos entrevistar al fiscal Guadalupe Bernal, pero se negó, envió a su oficial secretario Orlando Cruz, para decirnos:

“Nosotros nada tenemos que decir, vaya a la casa de Araceli para que le diga la información, ella es la que sabe, está recibiendo a todos los medios de comunicación”.
Para Ricardo Zapata Sánchez, Comisario en jefe de la Policía Ministerial del Estado no hay delito que perseguir, pero si Lupito, el agente del Ministerio Público le pide su intervención, tendrá que ser mediante oficio de investigación.

El 30 de marzo, siete mujeres independientes, algunas que pertenecían al colectivo Mujeres en Acción Afirmativa de Matamoros, sin entrevistarse con Araceli, madre de Lucecita, protestaron frente al DIF de Matamoros, ubicado en Cuarta entre Camilo Manzo y 20 de Noviembre.

A través de Facebook extendieron una invitación por Justicia para Daniela con un mensaje:

“En Casa Hogar Faro de Amor de Matamoros A. C. murió #LuzDaniela de 9 años de edad en circunstancias sospechosas, la madre no ha recibido respuestas ni de ellos ni del #MinisterioPúblico así como tampoco quisieron realizar la autopsia”.

Ese día en el DIF-Matamoros había más policías estatales y agentes de Tránsito que protestantes, que esperaron una hora más para su manifestación.

Fueron atendidas por la Procuradora Judith Janeth Rueda, cuyas manifestantes confundieron Faro de Amor, al llamarle Faro de Luz, en la que la defensa a Daniela (Lucecita) paso a segundo término, externando inconformidad por sus amigas que supuestamente nunca fueron atendidas por llamados de auxilio, pero recibieron como respuesta de la funcionaria, que hasta atienden casos por Inbox, celular, internet, hasta llamadas anónimas, quedando sin palabras.

Para supervisar casas de asistencia social en Matamoros, es una tarea del DIF Tamaulipas, por eso entre las chicas protestantes se preguntaron en voz baja, si había que protestar en Ciudad Victoria pero… ¡son del PAN!

Una vez que salieron los protestantes del jardín del DIF Matamoros, la Procuradora confió:

“Me acaban de llamar por teléfono, que Araceli, anda pidiendo dinero en las oficinas de gobierno, porque debe pagar el entierro de Lucecita y ya se lo dieron ¡si ya está pagado!”

-¿En qué oficinas?

-Ay, no sé -La Procuradora Judith Janeth Rueda, fue delegada de la Procuraduría de Justicia en Matamoros, en la época del exgobernador Egidio Torre Cantú. En el caso de Araceli, esos detalles precisos se traslucen en falta de capacidad-.

En tanto los bebés Emmanuel y Eloy están en el cielo jugando con su hermanita Lucecita, ajenos están a que las verdaderas madres, se partirán el corazón en mil pedazos para sacar adelante a sus hijos, llorará lágrimas de sangre, pero nunca los abandonará, ni siquiera en una casa hogar.

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