Siete días después de la jornada de violencia del 29 de octubre de 2026 en Matamoros, la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas reconoció mediante un comunicado que fueron repelidas agresiones contra un helicóptero de la dependencia, mientras continúa pendiente esclarecer quién realizó el disparo que mató a una niña durante aquellos acontecimientos.
“Durante estas acciones, un helicóptero de esta Secretaría realizaba labores de reconocimiento cuando, de acuerdo con la información preliminar, recibió agresiones desde tierra que fueron repelidas”, señala el posicionamiento fechado el 5 de noviembre de 2026, donde la institución reconoce que durante esos hechos ocurrió el fallecimiento de la menor.
Para entonces, familiares ya habían ofrecido testimonios y se habían difundido grabaciones relacionadas con el caso, mientras el documento mantiene abierta la determinación de responsabilidades al señalar que las circunstancias “están siendo investigadas por las autoridades competentes”, sin identificar a quienes participaron en la respuesta a las agresiones ni precisar las armas utilizadas.
La Secretaría expresó solidaridad con la familia y afirmó haber entregado a la Fiscalía estatal “la información, documentación y elementos de prueba requeridos para contribuir al esclarecimiento de los hechos”, además sostuvo que debe actuar con transparencia y responsabilidad, “sin anticipar conclusiones que corresponden a la investigación”.