El tifón Bavi perdió intensidad después de tocar tierra en el este de China, al convertirse en tormenta tropical mientras avanzaba por la región, el fenómeno meteorológico provocó lluvias intensas, fuertes vientos y afectaciones en distintas zonas, además autoridades activaron medidas de prevención para proteger a la población ante posibles inundaciones y daños materiales.
Los servicios meteorológicos mantuvieron vigilancia sobre su trayectoria debido a los riesgos asociados con las precipitaciones y las ráfagas de viento, mientras equipos de emergencia permanecieron atentos a la evolución del sistema.
A pesar de la disminución en su fuerza, las autoridades señalaron que continuaban los trabajos de evaluación de daños y atención en las zonas afectadas, mientras habitantes de las regiones cercanas al paso del fenómeno enfrentaron interrupciones en actividades y medidas de seguridad implementadas por los gobiernos locales.