Entre las pertenencias que los adolescentes llevan a la escuela puede esconderse un dispositivo que ha ganado presencia entre los jóvenes: el vapeador, cuyo uso dentro de la Secundaria Técnica Número 4 en Matamoros, puede costarles una sanción a los estudiantes si se comprueba que lo utilizaron en el plantel, explicó María Guadalupe Torres del Ángel, subdirectora del turno matutino.
Aunque la escuela busca prevenir estas situaciones, la revisión de mochilas se realiza de manera esporádica y, hasta el momento, no han encontrado objetos que hayan tenido que retirar durante esos procedimientos, por lo que también solicitan a los alumnos de nuevo ingreso utilizar mochilas transparentes o de red, sin obligar a las familias a comprar otra si ya cuentan con una convencional.
La subdirectora explicó que, cuando se comprueba que un estudiante llevó un vapeador y lo utilizó dentro de la escuela, se aplican las medidas disciplinarias correspondientes y se busca el respaldo de sus padres para atender el caso, aunque aseguró que no han tenido conflictos con las familias por las sanciones aplicadas.
Además, el plantel cuenta con vías para que los propios alumnos reporten situaciones que consideran riesgosas, ya sea directamente con prefectura o mediante una caja habilitada por el área de psicología para registrar incidencias, con la intención de que el personal escolar pueda conocer lo que ocurre y actuar cuando sea necesario.