La selección mexicana volvió a escribir una página histórica al vencer 2-0 a Ecuador en los octavos de final del Mundial, resultado que puso fin a una espera de 40 años sin triunfos en una ronda de eliminación directa, hazaña conseguida en el Estadio Banorte, donde la afición empujó al Tricolor hacia una noche inolvidable.
El director técnico, Javier Aguirre, quien formó parte del plantel que logró la última victoria de este tipo en México 1986, destacó que el respaldo de las gradas marcó la diferencia, además elogió el funcionamiento de su equipo, capaz de neutralizar a un rival que apenas había recibido cinco goles en 18 partidos de la eliminatoria sudamericana.
Julián Quiñones, autor del primer tanto y quien suma tres goles en la Copa del Mundo, atribuyó el resultado al esfuerzo colectivo, “Estoy contento por el resultado que hemos sacado y eso es lo que verdaderamente importa”, expresó el delantero, quien también celebró el compromiso mostrado por todo el grupo.
El triunfo también quedó marcado en la historia al representar la primera ocasión en que una selección de la Concacaf derrota a un representativo de la Conmebol en una fase de eliminación directa de un Mundial, además de cortar una racha de ocho derrotas consecutivas en esta instancia, la peor registrada por un combinado nacional en la competencia.