El retiro de equipos de transporte pesado de la planta de amoniaco de Proman GPO, en Topolobampo, Sinaloa, ocurre mientras comunidades mayo-yoreme, pescadores y ambientalistas mantienen un plantón contra el proyecto junto a la bahía de Ohuira, cuya ubicación cuestionan por sus implicaciones ambientales y para la actividad pesquera.
Mediante un comunicado fechado el 3 de noviembre de 2026, Proman México confirmó que su proveedor FAGIOLI solicitó retirar equipos del muelle y de las instalaciones industriales para devolverlos a Estados Unidos, debido al vencimiento de sus permisos de importación temporal, cuyo plazo concluye el 15 de noviembre de 2026.
La maquinaria corresponde a plataformas especializadas de múltiples ejes utilizadas para movilizar grandes estructuras industriales, mientras permanecen pendientes de difusión la cantidad de unidades que saldrán, su eventual regreso y las consecuencias del movimiento sobre el calendario de construcción.
Por su parte, los opositores exigen cancelar la planta en esa ubicación y trasladarla a otro sitio, además mantienen guardias y bloqueos para impedir el ingreso de equipos necesarios para continuar las obras, como parte de una movilización que lleva más de una década cuestionando el proyecto.
La controversia también tiene antecedentes judiciales, pues la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que la autorización ambiental original fue emitida en 2014 y que, después de una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2021, se realizó una consulta indígena y se expidió una nueva autorización condicionada el 19 de septiembre de 2022.
En las mesas de diálogo con el Gobierno federal, representantes comunitarios y cooperativas pesqueras han defendido la pesca como una actividad ancestral que sostiene su identidad, organización y economía familiar, mientras la empresa ha presentado sus argumentos sobre el desarrollo económico asociado a la planta.
Hasta el corte de información del 4 de noviembre de 2026, Proman mantiene su intención de continuar el proyecto y atribuye la salida de los equipos al cumplimiento de los plazos aduaneros, mientras la cancelación definitiva permanece sin confirmación oficial.