Un operativo de alto impacto sacudió la frontera sur del país tras la detención de cuatro presuntos integrantes del cártel de Sinaloa, quienes operaban en la carretera Tapachula–Talismán–Ciudad Hidalgo, donde se hacían pasar por policías ministeriales para instalar retenes ilegales, frenar vehículos y cometer extorsiones y secuestros contra comerciantes centroamericanos, una práctica que sembró temor en uno de los corredores más transitados entre México y Guatemala.
La Secretaría de Seguridad del Pueblo informó que entre los capturados se encuentra un expolicía de la Fiscalía General de Chiapas, pieza clave para dar legitimidad a la fachada criminal, acto seguido se confirmó el uso de “charolas” apócrifas y una camioneta clonada con imagen oficial de la FGE, recursos empleados para engañar a las víctimas y asegurar el control territorial.
Los detenidos fueron identificados como Cristhian, “N”, de treinta y cuatro años, originario de Tijuana, Ramón, “N”, de veintisiete, de Palenque, Jesús, “N”, de treinta y ocho, de Tuxtla Gutiérrez, así como Jonathan, “N”, de veintisiete, de Tapachula, posteriormente las autoridades aseguraron un arsenal compuesto por cuatro armas largas, entre ellas un fusil AR-15, cuatro pistolas calibre nueve milímetros y más de ciento cincuenta cartuchos útiles.
Los cuatro individuos quedaron a disposición del Ministerio Público Federal por delitos de delincuencia organizada, usurpación de funciones públicas y portación de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, mientras continúan las investigaciones para desmantelar por completo esta red delictiva que operaba en la región fronteriza de Chiapas.