A unos 800 metros de la entrada del libramiento Emilio Portes Gil hacia el sector Molinos del Rey se encuentra un tramo que presenta diferentes baches y zonas con afectaciones sobre la carpeta de rodamiento, una situación que obliga a los automovilistas a mantenerse atentos y realizar maniobras para evitar los desperfectos que aparecen a lo largo del camino.
Durante la noche, el panorama se vuelve todavía más complicado debido a la falta de alumbrado público, la oscuridad reduce la visibilidad y dificulta que los conductores puedan identificar con anticipación los baches, vehículos detenidos u otros obstáculos, por lo que un desperfecto que durante el día puede distinguirse con facilidad representa un riesgo mayor cuando cae la noche.
Uno de los comerciantes que transita por este punto explicó que suele regresar alrededor de las 6:30 de la tarde y evita utilizar el tramo durante la noche porque considera que resulta peligroso, además señaló que durante el día procura circular con precaución y mantenerse hacia su derecha, mientras la falta de iluminación y las condiciones de la vialidad mantienen el llamado de atención sobre la necesidad de mejorar la infraestructura en este acceso.