El senador Gerardo Fernández Noroña recorrió la Casona de Xicoténcatl, donde será colocado su retrato oficial —adquirido por el Senado por 27 mil 840 pesos— y defendió que la obra no representa un acto de vanidad, sino un reconocimiento institucional por haber presidido la Mesa Directiva, además, afirmó que su develación se retrasó por respeto a las recientes tragedias naturales.
Durante el recorrido, el morenista mostró los retratos de otros expresidentes de la Cámara Alta y calificó a varios de ellos como hampones, mientras destacó a figuras como Martí Batres, Olga Sánchez Cordero y Alejandro Armenta. Recordó además que los retratos actuales fueron encargados durante la coordinación de Ricardo Monreal y elaborados por la artista Aurora Argüelles.
El legislador también explicó que su pintura rompe con el formato tradicional, pues aparece con camisa blanca y el pulgar levantado, un gesto que, dijo, forma parte de su identidad pública. La obra se suma al acervo del Senado, aunque su estilo y el uso de recursos públicos han generado críticas debido al discurso de austeridad promovido por Morena.
Frente a los señalamientos, Fernández Noroña sostuvo que tiene pleno derecho a aparecer en la galería y acusó a la oposición de intrigar sobre el tema. A pesar de la controversia, la Mesa Directiva no ha emitido una postura oficial respecto a la justificación del gasto, mientras el retrato ya se prepara para su colocación definitiva.