El Panteón Antiguo de Matamoros se vistió de naranja con las flores de cempasúchil que comenzaron a adornar las tumbas por el Día de Muertos, mientras familias acudieron a limpiar las lápidas, retirar la maleza y dejar en mejores condiciones los espacios donde descansan sus seres queridos, que en muchos casos ya lucían limpios y rodeados de flores frescas.
Afuera también hubo movimiento con la venta de arreglos florales, mientras dentro del camposanto las nuevas flores hablaban de quienes siguen presentes en la memoria de sus familias, porque aunque ya no están, hubo quienes regresaron para visitarlos, llevarles un detalle y recordar que su ausencia no significa olvido.