La dirigencia de Morena y legisladores de la llamada Cuarta Transformación se deslindaron del regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, al señalar que su decisión fue personal y que el partido no tuvo conocimiento previo de su determinación, mientras continúan las investigaciones relacionadas con el mandatario estatal.
Después de 112 días de licencia, el 21 de agosto Rocha Moya anunció que retomaría sus funciones como gobernador de Sinaloa, ante esta decisión, legisladores de Morena consideraron que debía reconsiderar su regreso y solicitar nuevamente licencia, con el argumento de evitar posibles afectaciones a la relación entre México y Estados Unidos y permitir que continúen las indagatorias correspondientes.
Ricardo Monreal señaló que el gobierno federal no permitiría acciones que pudieran afectar la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum ni generar problemas en la relación bilateral, mientras que Manuel Velasco, coordinador del Partido Verde en el Senado, también cuestionó el regreso del gobernador, por su parte, el Partido del Trabajo indicó que seguirá atento a la información que proporcione la Fiscalía General de la República sobre las investigaciones.