Los bloqueos y los incendios de vehículos que aterrorizaron a Matamoros también cambiaron la rutina de la primaria General César López, donde el director Héctor Gustavo Martínez Rodríguez ordenó mantener a los alumnos dentro del plantel y no permitir su salida hasta que sus padres acudieran por ellos, ante el temor de que quedaran expuestos en medio de la situación de inseguridad.
El directivo explicó que la decisión fue resguardar a los menores dentro de la escuela y esperar a que cada familia llegara por sus hijos, en lugar de permitir que se retiraran por su cuenta mientras continuaban los hechos en distintos sectores de la ciudad.
La salida ocurrió conforme llegaron los padres de familia, hasta que el último estudiante quedó bajo el cuidado de sus familiares, mientras el personal escolar permaneció al pendiente de que ningún niño se quedara sin recoger.
Aunque cada familia tomó la decisión de acudir por sus hijos, la escuela mantuvo sus puertas como punto de resguardo durante esos momentos de incertidumbre, con la prioridad de no exponer a los estudiantes en las calles.