Un hombre identificado como elemento de la Marina dio positivo en la prueba de alcoholemia después de unos seis intentos durante un operativo antialcohol en Matamoros. Al informarle que su vehículo sería trasladado al corralón, se opuso al procedimiento y reclamó al operador de la grúa.
“¿Tú eres el de Tránsito?”, “No se lo van a llevar”, expresó el conductor mientras intentaba impedir que se llevaran su automóvil. Finalmente, los oficiales lo retiraron y la grúa trasladó la unidad al corralón.
Durante el intercambio, un oficial pidió al hombre que respetara su trabajo y sostuvo que estaba siguiendo el procedimiento del operativo:
“Mire, así como usted tiene su trabajo y es respetable su trabajo, nada más quiero que respete mi trabajo. Yo no estoy haciendo otra cosa. Ese es el procedimiento. Si usted tiene alguna duda, vaya con el alcalde y dígale. ¿Me entiende? Porque estas son órdenes del alcalde”.
En la discusión, el marino señaló que su esposa sería quien manejaría el vehículo. Ante este argumento, el oficial explicó que la elección de un conductor designado debía hacerse previamente: “Por eso se llama conductor designado”, “No, es antes para evitar”.
El hombre también se quejó de que le habían quitado las llaves de su automóvil. Ante el reclamo, el oficial negó que se las hubieran arrebatado y explicó que las solicitó para mover la unidad: “No se la quitaron a la fuerza, nadie se la quitó a la fuerza. Nadie se la quitó a la fuerza. Nomás le dije: “Permítame las llaves, el carro se va a mover”. No empecemos a hacer otras cosas que no son, por favor”.
Mientras continuaba la inconformidad, el oficial reiteró que su labor estaba sujeta a un procedimiento y volvió a pedir respeto:
“Como le explico, caballero, yo respeto su trabajo, su labor; así quiero que respete mi trabajo y mi labor. Mi trabajo tiene su procedimiento, mi trabajo tiene su procedimiento”.
Durante la aplicación de la prueba, el conductor realizó unos seis intentos antes de obtener un resultado positivo. Mientras trataba de completar la medición, el personal le dio indicaciones: “Cinco segundos” y “Hay que soplar más fuerte y más allá”. Tras confirmarse el resultado, se determinó el traslado del automóvil al corralón, lo que provocó los reclamos del hombre y su oposición a que interviniera la grúa.