Quince minutos después de recibir la advertencia de que incendiarían los camiones atravesados durante los bloqueos, las llamas comenzaron a consumir las unidades frente a una vulcanizadora ubicada frente al camión calcinado de la entrada de la Emilio Portes Gil, donde los trabajadores tuvieron que correr para ponerse a salvo, principalmente por el temor de que explotara una pipa de gas que también había sido atravesada.
Junior, uno de los trabajadores del establecimiento, recordó que primero atravesaron un camión y después comenzaron a colocar otras unidades en distintos accesos, hasta que un joven llegó para pedirles que tomaran precauciones porque iban a prenderles fuego. No sabían qué estaba pasando ni habían visto información sobre los disturbios, hasta que comenzaron a ver las llamas y tuvieron que correr hacia una curva cercana para alejarse del peligro.
El miedo era mayor por la pipa de gas, pues temían que explotara y los alcanzara, por lo que permanecieron alejados hasta que la situación se calmó, aproximadamente entre las cuatro y cinco de la tarde. Aunque alcanzaron a ver a las personas que incendiaron los vehículos, no pudieron identificarlas y ahora, frente al establecimiento donde vivieron aquellos momentos, todavía permanece el camión completamente calcinado.