Al menos 160 personas murieron y cientos más permanecen desaparecidas tras las inundaciones repentinas registradas este miércoles en Nepal, donde la fuerza del agua arrasó comunidades, destruyó carreteras, afectó proyectos hidroeléctricos y paralizó el transporte en varias zonas del país del Himalaya.
Las autoridades reportaron 403 personas desaparecidas, entre ellas 341 extranjeros, de los cuales 133 son ciudadanos de la India que se encontraban en peregrinación al Monte Kailash en el Tíbet, además figuran 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos y 24 canadienses.
El río Bhotekoshi se desbordó alrededor de las 9:00 de la mañana y provocó severos daños en aldeas y caminos, mientras que en distritos como Nuwakot varios edificios quedaron cubiertos de lodo, vehículos sepultados y escombros atrapados en árboles y cables, por lo que el Gobierno pidió a la población mantenerse alejada de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
Nepal solicitó apoyo de India y China para las labores de búsqueda y rescate, mientras que del lado chino también comenzaron operativos en la zona fronteriza de Gyirong ante el reporte de numerosas víctimas, aunque hasta el momento no se ha informado una cifra oficial de fallecidos en ese punto.
Durante la madrugada también se registró un sismo de magnitud 4.4 a unas 60 millas al norte de Katmandú, cerca de la frontera con el Tíbet, en una región donde los escarpados valles son rutas económicas y de transporte, pero se vuelven especialmente vulnerables ante este tipo de desastres.