Autoridades federales identificaron a integrantes de una célula radical vinculada al comité estudiantil de la Normal Rural de Ayotzinapa como presuntos responsables de fabricar y transportar artefactos explosivos improvisados hacia la Ciudad de México, donde serían utilizados durante movilizaciones en apoyo a las protestas magisteriales. La investigación apunta a operadores conocidos con los alias de “El Coquillo” y “El Mamado”, quienes habrían coordinado el traslado del material en un autobús procedente de Guerrero.
El caso salió a la luz tras el aseguramiento de 59 artefactos explosivos durante una inspección efectuada en un punto de revisión sobre la carretera México-Cuernavaca, acción que se llevó a cabo cuando estudiantes y simpatizantes se dirigían a la capital para sumarse a las manifestaciones relacionadas con la CNTE. El decomiso elevó la preocupación de las autoridades ante el contexto de movilizaciones programadas en la Ciudad de México.
Mientras las autoridades sostienen que existen elementos para atribuir responsabilidades a integrantes de grupos radicales, representantes de los normalistas y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos denunciaron una campaña de desprestigio en su contra y rechazaron las acusaciones sobre el uso de explosivos. Organizaciones estudiantiles aseguraron que continuarán con sus jornadas de protesta y exigieron que las investigaciones se conduzcan con transparencia y apego a la ley.