Marco Antonio M. G., expolicía municipal de Mineral de la Reforma, fue sentenciado a 172 años de prisión por el feminicidio de Rosaura Ocampo Hinojosa, de 25 años, así como por el asesinato de la madre y el hermano de la víctima, ocurrido el 5 de febrero de 2025 en la comunidad de Azoyatla.
Antes del crimen, Rosaura ya había denunciado a su agresor por violencia familiar y privación ilegal de la libertad.
El hombre fue detenido en octubre de 2024 e ingresado al Cereso de Pachuca, pero semanas después obtuvo libertad condicional por decisión de una jueza, pese a que la joven advirtió que temía por su vida.
Tras salir de prisión, Marco Antonio presuntamente violó en varias ocasiones las medidas de restricción y continuó amenazando a Rosaura.
Incluso hubo una nueva denuncia por agresiones, pero una audiencia clave fue aplazada a petición de la defensa del expolicía y quedó programada para marzo de 2025.
El 5 de febrero de 2025, el agresor atacó con un arma punzocortante a Rosaura, a su madre Rosa y a su hermano Ramiro, quienes perdieron la vida.
También hirió al padre y a otro hermano de la joven, ambos de nombre Roberto, en hechos presenciados por un menor.
Marco Antonio fue detenido ese mismo día sobre la carretera Pachuca-Ciudad Sahagún, tras un operativo en el que participaron fuerzas estatales, federales y militares.
La sentencia contempla los feminicidios de Rosaura y su madre, el homicidio calificado de Ramiro y las tentativas de homicidio contra los dos familiares lesionados.