En la frontera sur, sobre el tramo carretero Tapachula–Huixtla, autoridades federales capturaron a un exintegrante del Ejército Mexicano que trasladaba armas y municiones con destino al centro del país, la detención ocurrió tras una maniobra evasiva que encendió las alertas en un puesto de control, fuentes de seguridad revelaron que el cargamento tenía como propósito abastecer a células delictivas.
Identificado como Jarquin “R.V.”, el sospechoso se desplazaba en un sedán Nissan Versa color gris, unidad con la que intentó esquivar la revisión oficial, el movimiento levantó sospechas entre los elementos desplegados en la zona, quienes activaron un operativo inmediato para frenar su avance.
Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Secretaría de Marina, de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad federal interceptaron el vehículo, al realizar una inspección minuciosa hallaron oculto un arsenal compuesto por una pistola calibre 9 milímetros, una pistola .380 semiautomática y cerca de 700 cartuchos útiles de distintos calibres, material que evidenció la magnitud del traslado ilegal.
Reportes de inteligencia apuntaron que el armamento ingresó desde Guatemala y tenía como destino el centro de México, zona donde sería distribuido entre grupos criminales, el detenido junto con la unidad y el arsenal quedó a disposición de la Fiscalía General de la República, instancia que abrió una carpeta de investigación por tráfico de armas y posibles vínculos con organizaciones de alcance nacional.