Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social se manifestaron pacíficamente este sábado 24 de octubre para pedir representación sindical, un salario digno y mejores condiciones de trabajo, además de denunciar falta de materiales y medicamentos.
Durante la movilización en Matamoros, Tamaulipas, Perla Sánchez, trabajadora del instituto, señaló que el personal se siente solo ante la falta de respaldo de sus representantes sindicales y mencionó a Javier Barrios, Nelson Castillo y Carlos Castillo.
“No han dado la cara, no han salido, y cuando sale la contienda sí salen y te saludan cordialmente”, expresó al cuestionar su ausencia durante la protesta.
Sánchez pidió que respondan a la confianza de quienes los eligieron y que acompañen a los trabajadores en sus demandas. “Ellos están en un cargo por nuestro voto. Solo exigimos que nos representen, que den la cara”, manifestó.
Sobre el aumento salarial del ocho por ciento mencionado durante la entrevista, expresó su desacuerdo y estimó que incluso uno del diez por ciento representaría entre 600 y 800 pesos adicionales en su caso.
Para explicar su inconformidad, señaló que los médicos especialistas enfrentan una alta carga de trabajo. Según su testimonio, el instituto les exige atender a 25 pacientes o más y limita algunos medicamentos por su costo.
“Realmente nosotros lo que estamos exigiendo es representación, que nos den calidad para laborar”, sostuvo, además de cuestionar las condiciones de las instalaciones. “¿Has entrado al hospital? ¿Cómo están los pisos? O sea, no es posible”, agregó.
La trabajadora aseguró que también debe cubrir gastos de materiales para realizar sus funciones. “Yo compro mis grapas, yo compro mis gasas, todo lo que ocupo en mi oficina, yo lo compro”, afirmó.
Sánchez cuestionó el manejo de los recursos del instituto y denunció corrupción entre trabajadores y funcionarios “El Seguro Social tiene recursos para eso y para más. Estamos cansados de eso”, expresó.
La falta de medicamentos también afecta a su familia, según relató, pues tiene una receta del 3 de octubre para sus padres que continúa sin surtirse y que corresponde a un tratamiento para la presión alta.
“Que no ha llegado el medicamento y que venga la siguiente semana”, señaló sobre la respuesta que ha recibido. “No solamente soy trabajadora, también soy derechohabiente”, añadió.
Finalmente, llamó a los derechohabientes a expresar sus inconformidades. “Que alcen la voz. No solamente estamos buscando el beneficio de nosotros, también para los derechohabientes, para que se les dé una atención de calidad”, concluyó.