Desde hace cuatro años, el señor Garza instala diariamente su puesto afuera del Conalep, donde ofrece diferentes productos a estudiantes, maestros y personas que transitan por el lugar.
Su jornada comienza a las 9:00 de la mañana y se extiende hasta las 2:00 de la tarde, Después toma un descanso y regresa a las 4:00 para continuar trabajando hasta las 8:00 de la noche.
En su puesto se pueden encontrar Sabritas de distintos tipos, refrescos, aguas, jugos y chamogomitas.
El comerciante explicó que algunos días obtiene buenas ventas, aunque en otras ocasiones el movimiento disminuye y las ganancias son menores.
Durante las vacaciones escolares no le fue muy bien, debido a que la ausencia de estudiantes redujo considerablemente el número de clientes.
Ahora, con el regreso a clases y la llegada nuevamente de los alumnos al Conalep, el señor Garza espera que las ventas mejoren y aumenten sus ingresos.
También desea que esta temporada beneficie a los demás comerciantes que dependen del movimiento generado alrededor de las escuelas.