Cuando el montonal de cohetes con luces alumbraron el cielo, el uno de junio de 2025, Jesús Chucho Uribe Esquivel, del partido Movimiento Ciudadano levantó las manos en señal de agradecimiento, allí emprendió la cruzada sacrosanta para liberar las banquetas de Las Choapas, Veracruz, de vendedor ambulantes y puestos fijos.
Pero para evitar el mal de ojo y diversas brujerías que pudieran lanzarle, incluyendo la mala suerte Chucho Uribe le pidió protección a su mamá y ahora sí a temblar vendedores de elotes con chile del que pica y no pica, puestos de ropa de segunda , porque sus autoridades llegaron para devolverle el suelo al peatón.
Así dice el boletín de prensa del gobierno municipal de Las Choapas, que los medios locales leyeron con una devoción casi religiosa, porque lleva un mendaje de proteción.
Sin embargo, parece que en la calle Plan de Ayala existe una anomalía espacio-temporal o mejor dicho, un “vacío legal-espiritual” o al menos una protección terrenal.
Mientras la gente que reside en Las Choapas debe cumplir, el resto de los mortales debe replegar sus negocios, el local de la Bruja Mayor, madre de Chucho Uribe, como así la conocen, por si el árbol genealógico no quedaba claro, sigue expandiéndose como si tuviera vida propia.
Caminar por esa zona es un deporte extremo, que primero hay que santigurse:
1.- El Limbo Peatonal.- Si mide más de un metro con veinte centímetros, tiene que hacer una reverencia obligatoria, pero no se trata de un maleficio, sino para evitar una cirugía estética en la mera frente.
2.- La Vía del Sacrificio.- Al final, el ciudadano común, prefiere bajarse a la calle y jugarse la vida entre los carros antes que rozar las paredes de ese templo del ocultismo y el pecado.