La primaria General César López De Lara pasó de recibir alumnos de distintos sectores de Matamoros a enfrentar una disminución en su matrícula, que actualmente ronda los 210 a 213 estudiantes, una situación que cada año preocupa más al plantel y que también ha obligado a reforzar las medidas de seguridad, principalmente para evitar que los niños salgan sin autorización o queden expuestos a algún riesgo, explicó el director Héctor Gustavo Martínez Rodríguez.
El director comentó que cada vez son menos los alumnos que llegan de colonias como San Francisco, donde prácticamente quedan pocos estudiantes, mientras que la escuela mantiene su atención a familias de La Buenavista, la colonia Obrera y sectores cercanos. Ante las necesidades de seguridad, mantienen los portones cerrados, piden a los padres evitar entradas y salidas constantes y cada maestro tiene identificadas a las personas autorizadas para recoger a los niños, quienes al terminar las clases son entregados directamente a sus familiares dentro del salón.
Durante los recientes hechos de inseguridad en Matamoros, el plantel mantuvo a los alumnos dentro de sus instalaciones hasta que el último niño fue recogido por su familia, pues el director consideró que la escuela era un lugar más seguro que las calles en medio de la situación.