Una intoxicación infantil sacudió Huauchinango, Puebla, luego de que una menor diera positivo a fentanilo tras consumir tamales el 14 de febrero en la colonia El Potro, Primera Cerrada, hecho que llevó a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, a ordenar una investigación federal para esclarecer qué ocurrió, cómo llegó la sustancia al alimento y quién resulta responsable
Durante la Mañanera del Pueblo del 19 de febrero, la jefa del Ejecutivo instruyó a la fiscalía general de la república, y a la secretaría de salud federal, realizar peritajes y análisis técnicos, en coordinación con autoridades poblanas, con el objetivo de confirmar la presencia del opioide y determinar el origen de la contaminación
El Hospital General de Huauchinango activó el protocolo “código naranja” para atender a siete menores, Yamilet, Diana, Teodoro, Cristina, Abigail, Raúl y Kenia, quienes presentaron vómito, desorientación y deshidratación, seis fueron dados de alta y Cristina, de 10 años, permanece bajo supervisión médica tras resultado positivo
La mandataria federal citó datos del Instituto Nacional de Salud Pública que ubican el consumo no médico de fentanilo en 0.2 por ciento alguna vez en la vida y 0.1 por ciento en 2025, cifras inferiores frente a Estados Unidos y Canadá, argumento que refuerza la relevancia del caso en territorio poblano
La fiscalía general del estado de Puebla abrió carpeta de investigación y, junto con secretarías estatales de salud y seguridad pública, realiza diligencias para establecer si el alimento contenía fentanilo u otra sustancia, mientras el gobierno federal mantiene coordinación y exige rigor científico antes de emitir conclusiones públicas