Director General: Julio Alberto Rubio Pérez

ISOTONITAZENO: DEL LABORATORIO AL MERCADO CLANDESTINO, UNA DROGA QUE PUEDE DETENER LA RESPIRACIÓN…

Revista Vertical - 15 octubre, 2026

El isotonitazeno, conocido como “ISO”, forma parte de una familia de opioides sintéticos […]

Ajustar texto: 32 vistas

El isotonitazeno, conocido como “ISO”, forma parte de una familia de opioides sintéticos que mantiene en alerta a las Naciones Unidas por su potencia y su presencia en el mercado clandestino, donde puede venderse mezclado con otras drogas o dentro de pastillas falsificadas, sin que el consumidor conozca lo que está tomando.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito informó el 25 de febrero de 2026 que los nitazenos habían sido detectados en al menos 37 países y que su sistema de alerta registraba 34 variantes de esta familia, cuyo primer compuesto notificado fue el isotonitazeno en 2019, cifras que corresponden al conjunto de los nitazenos y no exclusivamente a esta sustancia.

Su origen se remonta a las investigaciones de la farmacéutica suiza CIBA a finales de la década de 1950, cuando fueron desarrollados distintos nitazenos como posibles analgésicos, aunque ninguno llegó a comercializarse como medicamento aprobado, de manera que su aparición en las calles representa la recuperación clandestina de compuestos investigados hace más de seis décadas.

Aunque puede disminuir el dolor al actuar sobre los receptores opioides, el isotonitazeno carece de uso médico aprobado, por lo que no constituye un tratamiento autorizado ni un medicamento de utilización hospitalaria, mientras que la Comisión de Estupefacientes de la ONU decidió someterlo a control internacional en abril de 2021, después de una recomendación de la Organización Mundial de la Salud.

Sobre su procedencia actual, la DEA estadounidense señala que los proveedores químicos de nitazenos se encuentran principalmente en China y que estas sustancias probablemente llegan en pequeños paquetes enviados por correo a distribuidores o compradores en Estados Unidos, donde pueden incorporarse a mezclas o comprimidos elaborados por vendedores locales.

En Europa, las autoridades también señalan a China como probable origen de estos opioides y han documentado su distribución mediante mercados clandestinos de internet, aplicaciones cifradas y redes sociales, aunque los informes revisados no permiten atribuir todo el tráfico del isotonitazeno a una sola organización criminal ni identificar con certeza a un cártel mexicano como su principal distribuidor.

El isotonitazeno ha sido identificado en Estados Unidos, Canadá y distintos países europeos, entre ellos Bélgica, Alemania, Estonia, Letonia, Suecia y Reino Unido, donde su detección depende de análisis especializados, pues su apariencia no permite distinguirlo de otras sustancias.

El número de muertes ocasionadas por el consumo de esta droga no existe en los documentos consultados un conteo mundial actualizado y completo atribuible exclusivamente al isotonitazeno, aunque el informe técnico de la OMS de 2020 reunió reportes de cuatro países con 71 casos mortales relacionados con su presencia, de los cuales 67 involucraban también otras sustancias, por lo que se trata de un registro histórico parcial y no de un saldo global definitivo.

Para dimensionar la expansión de toda la familia, la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido reportó en su evaluación de 2026 un total cercano a mil muertes relacionadas con nitazenos desde junio de 2023, con 435 registradas en 2024 y 359 en 2025, esta última cifra todavía sujeta a aumentar conforme concluyan los análisis, sin que esos fallecimientos puedan adjudicarse únicamente al isotonitazeno.

Los efectos de una intoxicación opioide incluyen somnolencia, confusión, mareo, náuseas, vómitos y pupilas muy pequeñas, mientras que una sobredosis puede provocar pérdida de conciencia, piel fría, labios azulados y respiración lenta o ausente, hasta desembocar en coma y muerte por insuficiencia respiratoria.

El antídoto de emergencia es la naloxona, un medicamento que bloquea los efectos de los opioides y puede revertir la depresión respiratoria, aunque las intoxicaciones por nitazenos pueden requerir varias dosis y atención médica inmediata, por lo que recuperar la conciencia después de recibirla no sustituye la evaluación hospitalaria.

ENTÉRATE PRIMERO
Suscríbete al newsletter
Lo más visto

TE PUEDE INTERESAR

NOTICIAS ANTERIORES

DENUNCIA ANÓNIMA

    CONTÁCTANOS

    LLámanos (868) 810 1351 y (868) 341 3050
    EscríbenosBusiness Solution Center Whatsapp
    Síguenos
    Vertical FacebookVertical InstagramVertical Twitter